CEPA 21 2023: LA AÑADA QUE MARCA UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA BODEGA DE JOSÉ MORO
Bodegas Cepa 21 presenta la nueva añada de su vino más emblemático, la primera en la que se materializa una profunda evolución en su forma de trabajar, desde el viñedo hasta la elaboración, con el objetivo de alcanzar una mayor calidad, precisión y elegancia en sus vinos
Los cambios introducidos en la elaboración buscan dar mayor protagonismo a la fruta y una expresión más fresca y elegante, con taninos más suaves, una textura más sedosa y una madera mejor integrada
Cepa 21 2023 es el reflejo de una nueva etapa que se extenderá progresivamente a todo el porfolio de la bodega, consolidando la apuesta de José Moro por una interpretación más contemporánea de Ribera del Duero
Bodegas Cepa 21 inicia una nueva etapa en su historia con el lanzamiento de Cepa 21 2023, la primera añada de su vino más emblemático en la que comienzan a hacerse visibles los resultados de una profunda transformación en su forma de trabajar, tanto en el viñedo como en bodega. José Moro da así un paso más en la evolución de su proyecto más personal en Ribera del Duero, fruto de años de trabajo y de una apuesta por perfeccionar cada fase de la elaboración para conseguir vinos de mayor calidad, más precisos, elegantes y equilibrados, capaces de expresar todo el potencial del Tempranillo desde una perspectiva más contemporánea.
Cepa 21 2023 representa mucho más que una nueva cosecha: es la primera añada en la que esta nueva forma de trabajar empieza a expresarse en la copa. Una filosofía de elaboración que busca potenciar la expresión de la fruta, conseguir taninos más suaves y una integración más armoniosa de la madera, sin renunciar a la estructura, la complejidad y el carácter que definen a los grandes vinos de Ribera del Duero. Una evolución que no se limita a esta referencia, sino que se irá reflejando progresivamente en las próximas añadas de todo el porfolio de la bodega. El resultado de este trabajo es un vino que mantiene la identidad de Cepa 21, cuya primera añada fue la de 2002, pero que presenta un perfil sensorial diferente al de sus predecesoras: mayor expresión aromática, una textura más sedosa, taninos más refinados y una madera que acompaña a la fruta sin restarle protagonismo.
UNA NUEVA FORMA DE TRABAJAR, DESDE EL VIÑEDO HASTA LA BODEGA
La evolución que representa Cepa 21 2023 comienza mucho antes de que la uva llegue a la bodega. En los últimos años, José Moro ha impulsado una transformación que afecta a todas las fases del proyecto, desde el cuidado del viñedo y la selección de la uva hasta la forma de entender cada proceso de elaboración. Una manera de trabajar más atenta, más precisa y orientada a sacar lo mejor de cada parcela y de cada cosecha. En el campo, Cepa 21 trabaja bajo principios de viticultura regenerativa, con el objetivo de recuperar el suelo como un ecosistema vivo y favorecer una maduración más equilibrada de la uva. Para ello, utiliza microorganismos autóctonos procedentes de sus propias parcelas, incorpora materia orgánica del viñedo y evita el uso de productos externos que puedan alterar la autenticidad del entorno. Un trabajo que busca mejorar la calidad de la materia prima, preservar su acidez natural y potenciar la expresión aromática de cada parcela. En bodega, esta misma búsqueda se traduce en una forma diferente de trabajar la uva y de acompañar su transformación en vino. Uno de los cambios más significativos se encuentra en las maceraciones y la extracción, dos procesos fundamentales para definir la estructura, textura y perfil aromático.
Mientras que en la añada 2022 se realizaron maceraciones anteriores y posteriores a la fermentación, acompañadas de remontados más tradicionales, en 2023 se ha priorizado la maceración prefermentativa, trabajando la uva a temperaturas más bajas y antes de que comience la fermentación alcohólica. Esta nueva forma de trabajar permite una extracción más delicada de los compuestos presentes en los hollejos de la uva, favoreciendo la obtención de aromas y taninos más suaves. El resultado es un vino que conserva su estructura y profundidad, pero gana en finura, amplitud y equilibrio, con una expresión de la fruta mucho más definida.
La evolución también se aprecia en la integración de la madera. La crianza en barricas de roble francés continúa aportando complejidad y matices aromáticos al vino, pero en esta nueva añada los tostados se muestran más finos y elegantes, acompañando a la fruta de forma mucho más discreta y armoniosa. Todo ello responde a una búsqueda constante de la excelencia que no pretende romper con la identidad de Cepa 21, sino llevarla un paso más allá. Vinos con carácter y personalidad, pero más amables, frescos y elegantes, en los que cada elemento encuentra su equilibrio y ninguno se impone sobre el conjunto.
CEPA 21 2023: MÁS FRUTA, MAYOR ELEGANCIA Y UNA MADERA PERFECTAMENTE INTEGRADA
Elaborado íntegramente con Tempranillo, Cepa 21 2023 refleja también las particularidades de una cosecha marcada por las altas temperaturas. Las abundantes lluvias registradas durante el invierno favorecieron la brotación, mientras que una primavera seca, con temperaturas más elevadas de lo habitual, dio paso a un verano igualmente cálido que adelantó el ciclo vegetativo de la vid. Las precipitaciones previas a la vendimia resultaron fundamentales para equilibrar la composición de la uva y culminar una cosecha de gran calidad. Estas condiciones, unidas a la nueva forma de trabajar la uva, han dado lugar a un vino que, pese a proceder de un año cálido, conserva una notable frescura y juventud. La fruta madura se expresa de forma equilibrada y elegante, mostrando cómo el trabajo que se hace desde el viñedo y la bodega permite encontrar un mayor equilibrio en el vino
Visualmente, Cepa 21 2023 presenta un color intenso con ribete picota, reflejo de su profundidad y elegancia. En nariz destaca su gran expresión aromática, con una fruta negra madura que se funde con un sutil carácter balsámico y delicadas notas de madera fina. Los tostados aparecen de forma más discreta, aportando complejidad sin restar protagonismo a la fruta. En boca es estructurado y sedoso, con una textura envolvente, taninos más suaves y un fondo amplio que aporta profundidad sin resultar pesado. Su frescura equilibra la madurez de la fruta y conduce hacia un final largo y persistente. Cepa 21 2023 representa así una evolución respecto a la añada anterior, de perfil más clásico y estructurado, con una mayor presencia de la madera y un tanino más marcado. La nueva elaboración mantiene la personalidad y complejidad que caracterizan a este vino, pero las expresa desde una textura más amable y una mayor armonía entre fruta, estructura y crianza
UNA NUEVA ETAPA QUE SE EXTENDERÁ A TODOS LOS VINOS DE CEPA 21
La transformación que comienza a hacerse visible en Cepa 21 2023 forma parte de una evolución mucho más amplia que José Moro está impulsando en su bodega de Castrillo de Duero. Una nueva filosofía de trabajo en el campo y la bodega que afecta al conjunto del proyecto y cuyos resultados se irán reflejando progresivamente en las próximas añadas de sus diferentes referencias. Este camino ya ha comenzado a materializarse en La Rendija 2024 y La Pelliza 2024, los nuevos vinos de alta gama y producción limitada de la bodega, así como en la renovada añada 2025 de Hito Rosado. Tres elaboraciones que representan diferentes expresiones de una misma filosofía: vinos más precisos, frescos y elegantes, capaces de mostrar la personalidad de cada variedad y cada viñedo desde una perspectiva contemporánea.
La Rendija, el primer blanco de Cepa 21, recupera el potencial del Albillo Mayor a través de una elaboración extremadamente cuidada que potencia su frescura, mineralidad y complejidad. La Pelliza, por su parte, reinterpreta los viñedos históricos de Ribera del Duero mediante una elaboración conjunta de distintas variedades que da lugar a un tinto profundo, estructurado y de gran elegancia. A ellos se suma Hito Rosado 2025, que deja atrás el tradicional método de sangrado para apostar por el prensado directo, buscando una expresión más delicada, fresca y sofisticada. Tres vinos diferentes que comparten una misma manera de entender el trabajo y que anticipan la evolución que irá llegando al resto del portfolio.
Con Cepa 21 2023, esta transformación llega ahora al vino que da nombre a la bodega y que, desde su primera añada en 2002, se ha convertido en el mejor reflejo de la personalidad de José Moro y de su manera de interpretar Ribera del Duero. La evolución continuará con las próximas añadas de Hito, Malabrigo y Horcajo, cada una de ellas con su propia identidad, pero todas fruto de esta nueva manera de entender el vino. Un camino que acaba de empezar a hacerse visible y que irá definiendo, añada tras añada, una nueva etapa para Cepa 21.
P.V.P. botella: 21,10 €

