Para celebrar el Día de San Valentín, la Bodega Conde de San Cristóbal propone brindar con Flamingo Rosé, su rosado con alma de tinto que refleja a la perfección la denominación Ribera del Duero.
De color rosa pálido y perfil delicadamente floral, Flamingo Rosé destaca por su aroma de cereza, grosella roja y una sutil nota de yogur. En boca es fresco y rico, combinando cuerpo, riqueza aromática, una acidez precisa y un final prolongado. Un vino elegante, armonioso y bien equilibrado, combinando la delicadeza de un rosado con el carácter de un vino tinto.
Flamingo Rosé, el rosado para brindar
Flamingo Rosé se elabora con uvas procedentes de viñedos situados hasta los 900 metros de altitud, en el histórico Pago de Valdestremero, en el corazón de la Ribera del Duero. Las uvas de Tempranillo son vendimiadas a mano y proceden de una única parcela ubicada en lo alto del páramo.
Dedicado al primer Conde de San Cristóbal, Flamingo Rosé es la propuesta perfecta para regalar, compartir y disfrutar este día. Un rosado que marida a la perfección con mariscos y todo tipo de platos de pescado, arroces, pasta, verduras, ensaladas, charcutería y quesos suaves.
Un vino con personalidad, origen y emoción.
Notas de cata Conde de San Cristóbal Flamingo Rosé 2024
Variedades: 100% Tinta Fina
Grado alcohólico: 14%
Producción: 12.800 botellas 0,75L.
Descripción: Flamingo Rosé tiene un color rosa pálido. Limpio, expresivo y muy floral en nariz, con aromas de cereza y grosella roja y una nota de yogur. En boca, es fresco y rico, con una acidez equilibrada y un final prolongado. Un vino elegante, armonioso y bien equilibrado. Un rosado con alma de vino tinto y la esencia de la región de Ribera del Duero.
PVP recomendado: 23,50 €
Tienda online: Campoluz, Lavinia, Vinopremier
Tienda física: Lavinia, Vinopremier
Sobre Conde San Cristóbal
La bodega Conde de San Cristóbal, situada en el Pago de Valdestremero, en el corazón de la Ribera del Duero, nace a principios de siglo construida por la familia de la Mata, propietaria también de las Bodegas del Marqués de Vargas en Rioja Alta. Sus viñedos gozan de un clima continental extremo con acusadas oscilaciones térmicas y una pluviometría moderada. Unas características climatológicas que tienen gran influencia en el ciclo de la planta y la maduración de la uva.
Además, gracias a los siete tipos de suelos existentes en la propiedad, y a las temperaturas extremas combinadas con los vientos de las montañas, los vinos adquieren un elevado nivel de acidez, lo cual les aporta mayor estructura y longevidad. Como resultado, los vinos tintos de Conde de San Cristóbal son de producción limitada.

