Santísima Trinidad: el ritual cubano para celebrar el Día del Padre
Hay regalos que se abren y se olvidan. Y hay otros que se sirven, se encienden y se comparten. Este Día del Padre, Santísima Trinidad propone celebrarlo desde el ritual: una copa de ron cubano, un cóctel clásico y el tiempo necesario para disfrutarlo sin prisas.
El ron que cuenta la historia de Trinidad
Inspirado en la histórica ciudad de Trinidad (Cuba), una de las joyas coloniales mejor conservadas del Caribe, este ron encarna la tradición ronera cubana a través de aguardientes cuidadosamente envejecidos y su reposo en barricas de roble blanco americano. Un proceso que aporta profundidad, equilibrio y complejidad aromática.
Dentro de la gama, Santísima Trinidad Reserva Exclusiva representa una de las expresiones más refinadas de la casa. Elaborado mediante un proceso de triple añejamiento, los aguardientes se envejecen inicialmente durante un mínimo de cuatro años antes de formar parte de los rones base. Posteriormente, estas mezclas continúan su evolución durante años en bodega hasta alcanzar el perfil deseado, para finalmente reposar en barricas apagadas donde el ron termina de redondear su carácter. El resultado es un ron extra añejo de gran elegancia, con notas de vainilla, caramelo tostado, frutos secos y madera noble.
Señor Presidente: un cóctel para celebrar
Para quienes buscan una forma distinta de disfrutarlo, la marca propone redescubrir el ron a través del cóctel Señor Presidente, un clásico elegante y lleno de historia.
Ingredientes:
2 oz de Santísima Trinidad Reserva Exclusiva
0,75 oz de vermouth rojo
0,5 oz de Cointreau
½ cucharadita de granadina de hibisco
Guarnición: cereza amarena o Maraschino.
Preparación paso a paso:
En un vaso mezclador con hielo, combina Santísima Trinidad Reserva Exclusiva, vermouth, Cointreau y granadina de hibisco.
Remueve suavemente durante unos segundos hasta que la mezcla esté bien fría y los sabores integrados.
Cuela el cóctel en la copa coupette previamente enfriada.
Decora con una cereza amarena o Maraschino para un toque visual y aromático.
Sirve y disfruta lentamente, dejando que cada sorbo revele las notas de caramelo tostado, vainilla y frutos secos del ron.
El placer de combinar ron y habano
Para quienes buscan disfrutar el ron de manera más libre, Santísima Trinidad sugiere acompañarlo con un buen habano, como el Hoyo de Monterrey Epicure No.2.
De fortaleza media, este habano ofrece notas delicadas de frutos secos, vainilla y sutiles matices especiados que se entrelazan con la riqueza aromática del ron, creando un diálogo elegante y único en cada sorbo.
Más que un maridaje, es un ritual para todos los sentidos: sobremesas que se prolongan, historias que se repiten y siempre suenan nuevas.

