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- La Zona Media de Navarra es una zona con una larga tradición vinícola que se trasforma, desde julio a octubre, para celebrar la recogida de la uva. - La Ruta del Vino está conformada por una amplia red de alojamientos, bodegas e infraestructuras que permite al visitante adentrarse en la cultura del vino en la Zona Media.
La vendimia es mucho más que la simple recogida de la uva. Es un delicado proceso de larga tradición en el que se cuida hasta el más mínimo detalle, una fiesta para los pueblos y regiones vinícolas, y una amalgama de colores y olores digna de contemplar. Desde los meses de julio a octubre diferentes pueblos de España se visten de gala para la recogida de la uva y Navarra, tierra de vinos, celebra también en esta época la fiesta de la vendimia.
En la Zona Media de Navarra el paisaje comienza a suavizarse, el clima se templa y las lluvias disminuyen, convirtiendo esta tierra en un lugar idóneo para la producción de uva y elaboración de los mejores caldos. En otoño, tras la vendimia, el olor a vino traspasa las bodegas e inunda las calles y el ambiente convirtiendo la Zona Media de Navarra en un placer para los sentidos. A lo largo de esta zona discurre la Ruta del Vino de Navarra, que recoge una cuidada selección de bodegas y establecimientos turísticos que se han preparado para sumergir al visitante en el conocimiento y el disfrute de la cultura del vino.
Organizar su propia ruta; alojarse en enclaves protagonizados por viñedos; visitar bodegas modernas o centenarias, familiares o industriales; y degustar excelentes vinos en un maridaje perfecto, son algunas de las actividades propuestas. La Ruta del Vino ofrece, además, la posibilidad de pasear a pie, en bicicleta o a caballo por senderos entre viñedos; aprender participando en catas comentadas; y realizar visitas a los atractivos turísticos más relevantes de la zona, entre los que se encuentran el Palacio Real y el Museo del Vino situados en la localidad de Olite, la iglesia de Santa María de Eunate, el puente románico de Puente la Reina, el Cerco de Artajona o Ujué.
Para disfrutar de todas estas actividades, la Ruta del Vino de Navarra cuenta con cinco miradores y tres senderos interpretativos de los paisajes del vino. Los miradores habilitados se sitúan en Ujué, Miranda de Arga, Adiós y Larraga, localidad donde existen dos. Respecto a los senderos interpretativos, se encuentran en Añorbe, Olite y San Martín de Unx.
También se puede conocer parte del Camino de Santiago, que ha dejado su impronta en esta ruta, y un grupo de pequeñas iglesias a las que la tradición popular confiere la peculiaridad de haber sido realizadas con vino. Desde la consolidación de la Ruta Jacobea, los monasterios medievales contaron con sus propias bodegas y el vino se convirtió en signo de hospitalidad hacia los peregrinos. Con la intención de poner en valor esta bebida, 15 bodegas adscritas a la Denominación de Origen Navarra y una a la Denominación de Origen Rioja abren sus puertas a peregrinos y visitantes ofreciendo visitas, catas, comidas, cenas e incluso viajes en globo. |