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Las cepas de Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo limitan en la misma ribera del Cabriel, al otro lado del Río es Castilla La Mancha.
Estos viñedos están en la Finca Caballero, cuyo nombre proviene de un asentamiento antiguo conocido como las Casas de Caballero, pedania perteneciente al término municipal de Requena, uno de los más grandes de España. El Río Cabriel a su paso por la Finca Caballero es caudaloso y de una limpieza cristalina, allí todavía es natural y no ha recibido la agresión que sufre aguas abajo. Aunque las 72 has de viñedos de la Finca Caballero es una pequeña parte de su activo, Finca Caballero con casi 2.000 has, es el núcleo de la calidad de los vinos Emilio Clemente pues todos sus vinos se elaboran con uvas propias. El resto de la finca, además de las casas y almacenes, es monte bajo una foresta típica de ribera. De especial belleza es la Rambla de la Albosa que desemboca en el Cabriel precisamente en Finca Caballero. Este recibimiento que el Cabriel tiene en su margen izquierdo forma una laguna de curiosa belleza donde vive una fauna piscícola que esta protegida tanto por la Confederación Hidrográfica del Júcar como el Parque Natural del Cabriel, La Laguna y La Rambla del Albosa son sin duda dos atractivos patrimonios de esta finca.
Con las uvas de la Finca Caballero más la Bobal que se cultiva en la parcela de El Cerrito de San Blas donde esta situada la bodega se conforma el coupage de los tintos Emilio Clemente, la gama alta de esta bodega. Es un coupage de gusto clásico que la bodega entrega al mercado cada año con 12 o 14 meses de barrica y otros tantos de botella, es por tanto un vino que se puede beber y disfrutar en el momento. Su conservación en nuestra cava particular lo mejorará y evolucionará hacia otras estaciones de calidades nuevas pero una garantía de los vinos Emilio Clemente es que siempre están listos para ser bebidos tanto en el momento de la compra como dentro de 2 años. Desde que se elaboro la 1ª cosecha la del 2001 cada añada ha sido mejor cosa que no pueden decir todos las bodegas, pero el factor de la Finca Caballero mas una buenísima y exigente selección de barricas del mejor roble francés del centro de Francia (Alliers, Nevers, mezcla de duela de CdF) hacen la magia de este tinto fino y elegante. La próxima añada que saldrá al mercado del 2003 es mejor que las del 2001 y la del 2002 que han tenido aun muy buena aceptación entre la crítica especializada y el consumidor. De todas ellas la producción es muy limitada alrededor de 30.000 botellas por añada, pero mucho mejor y extraordinaria podríamos decir es la del 2004. Un acertado coupage de Cabernet Sauvignon. |